Tratamiento biológico de la alergia.

Se calcula que un 40% de las poblaciones de grandes ciudades han padecido, padecen o van a padecer alergias. En Estados Unidos, el asma y las alergias se han convertido en la causa más habitual de hospitalización de niños.

Y mientras tanto no para de aumentar la publicidad farmacéutica de antihistamínicos y otros productos broncodilatadores, a largo plazo, igual de peligrosos que la propia alergia. ¡No parece razonable tratar una intoxicación con más tóxicos! Las reacciones alérgicas aparecen cuando un individuo que ha producido anticuerpos (inmunoglobulinas tipo E, las llamadas IgE) en respuesta a un antígeno, en principio, inocuo (el “alergeno”) vuelve a tener contacto con el mismo alergeno. La palabra “alergia” viene del griego “allos” (otro) y “ergon” (trabajo) y supone una reacción de hipersensibilidad inmediatamente después del segundo contacto del individuo con el antígeno correspondiente. Por tanto, se trata de una respuesta exagerada de nuestras defensas que entienden que ese atacante, en principio banal, puede ser muy peligroso para nosotros y despliegan todo su poder en respuesta a él. Pero lo que realmente se ocasiona es un ataque a nosotros mismos.

El tratamiento biológico para la alergia no es lo más común. Pero la solución de los antihistamínicos (¿es verdaderamente una solución u otro problema añadido a nuestro hígado?). Os propongo recurrir a la Medicina Biológica para moderar o “modular” nuestra respuesta alérgica, para que esta sea mucho menos violenta. No se trata de suprimir “el grito de basta ya” de nuestras defensas. Se trata de matizarlo como buenamente podamos. Las condiciones medioambientales y el estilo de vida no va a cambiar fácilmente, por tanto seamos prácticos.

Si eres de los que a finales de febrero empiezas a sentir picores, lacrimeo o simplemente falta de aire o si eres de los que todos los años en la misma quincena de mayo a junio tienes estos y otros signos y síntomas que pueden catalogarse como “extraños” deberías hacerte pruebas alérgicas para evidenciar que esa situación. Incluso, ahora, con la llegada de los tests de alergia a alimentos y tests de porosidad intestinal se pueden evidenciar aquellos alimentos que “te van peor” y por tanto pueden estar relacionados con estas desaforadas respuestas de tu sistema defensivo.

Hay que empezar por una dieta lo menos ácida posible. Para ello comenzaremos a comer más fruta y verdura de la que habitualmente comemos durante dos semanas y beberemos un poco más de agua de la que habitualmente bebemos. Y para saber si vamos “alcalinizando” nuestro organismos, por tanto eliminando el exceso de ácido, nos observaremos la primera orina del día. Esta no debe ser muy oscura. Si queremos precisar estas observaciones podremos objetivar esta circunstancia con unas tiras de orina que venden en farmacias y que tienen un color amarillento. Al mojarlas con esa primera orina no deben oscurecerse mucho pasado un rato, si viran hacia verde o verde oliva aún estamos ácidos y el terreno ácido es muy buen hábitat para la enfermedad.

Los quince días que siguen podeis tomar un kit detoxicante (laboratorios Heel) que se compone de plantas para limpiar hígado y digestivo (Nux Vomica-homaccord), otras para depurar riñón (Berberis-homaccord) y otras para depurar linfa (Lymphomyosot). Un mes después podemos iniciar el tratamiento “específico” a base de preparados homeopáticos que, ahora sí, serán muy efectivos (gran parte de las críticas que se hacen a la Homeopatía parten de compañeros que nunca han utilizado bien estos fármacos…primer depurar el terreno y luego “sembrar”, es tan poca la cantidad de “semilla” que si no es fácil que se pierda y no rinda lo que esperamos).

El primer preparado aconsejado tras la depuración viene presentado en tubos monodosis y si leéis su composición es una verdadera “vacuna para la alergia”, se llama Pollens (laboratorios Boiron). Su toma puede prolongarse hasta bien entrado el mes de junio y se suelen recomendar dos o tres tomas por semana. Carece de contraindicaciones y no se le conocen efectos adversos.

El segundo preparado aconsejado es Luffa comp.-Heel, bien como spray nasal o en comprimidos, pues contiene interesantes componentes (Luffa, Histaminum, Sulfur) para controlar las rinitis alérgicas, especialmente las estacionales como la llamada “fiebre del heno” donde el lacrimeo y el continuo goteo nasal son la norma. El tercer preparado aconsejado es Euphorbium comp. Gotas nasales S, extraordinario spray biológico para rinitis de cualquier origen (vírica, bacteriana, alérgica) cuando la sequedad es el signo predominante (lo contrario al fármaco que le precede). Para concluir, es difícil el manejo clínico de las alergias pero no por ello debemos renunciar a utilizar, en primer lugar, los tratamientos menos agresivos para con nuestro sistema defensivo. Esto repercutirá también en nuestro mejor rendimiento deportivo.

Artículo de Hernán Silván. Enlace al artículo completo.

http://www.runners.es/Entrenamiento/correr-alergia/1610?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Runnerses+%28Runners.es%29

Otro artículo interesante es la dieta anti-alergia.

http://www.sportlife.es/front/Salud/La-dieta-antialergia/2c90a88c19b3b5840119b97a1d9d00ad?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+sportlife+%28Sport+Life%29

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